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La Frontera – por Francesc Tagarí

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La Frontera – por Francesc Tagarí

LA FRONTERA

Francesc Tagarí

1

Un ejército de fantasmas

el día que el invierno terminó.

Las ciudades en conflicto

con el campo deslumbraron

los alrededores de las puertas cerradas.

Sólo eran eso, pensamientos

que de las ciudades a los campos

iban llorando al mar oscuro.

Dentro en los alrededores

de los conflictos.

¿Dónde preguntaban todos?

Ya era primavera

y con ella llegó la vida.

La hora

Somos obstinados

Solo son eso, pensamientos

que de las ciudades y los campos

van a parar al mar oscuro.

2

Mirar dentro alrededor.

Ver el conflicto al acecho,

nuestras cosas.

Mirarlo y ver el humo

que se desvanece

en obstinaciones que

quieren quedarse.

Demonios invitados.

Primavera, la hora, la vida.

La espera.

Otra vez es invierno,

El día que la ciudad

señaló la frontera.

La puerta, ahora abierta,

guardada por un ángel,

con una urna de cristal.

Entre el campo y la ciudad

se extiende el páramo

de las mezquindades

brumoso cinturón de hierro.

3

La vida, pues llegaste en primavera,

me sedujo justo el último día

cuando el invierno por suerte ya

había terminado.

Sólo eran eso pensamientos.

Los adentros en la frontera en conflicto.

A la entrada alguien cerró la puerta para siempre

y nos quedamos de este lado

en la duda de si teníamos ya

ajustado nuestro tiempo

a las cosas que se pueden tocar.

II

1

Cambiar de cara, decidir

dónde  yacen las ciudades

y dónde quedaron los campos.

Y los pensamientos en flor,

pensamientos de ciudad.

Abrir el tiempo

traer la lluvia

bailar al contra ritmo

de otra cosa que no sea

la máquina.

Danzo pues.

Danzo, danzo, danzo

entre la mirada indiferente

de una diosa de plástico.

2

Oh, ese refugio que siempre soñé.

Pero este futuro que nunca llega

se ha instalado en los canales,

fotografía detallada de una sinapsis.

Alguien por piedad o por azar

tal vez consiga sacarnos de aquí.

Porque  si vivir este futuro eterno

de esperanzas nos resulta

la única posibilidad de abrir la puerta,

mejor volver a la morada de los anónimos

a ser prisioneros de un demonio de mentiras.

El futuro ya está aquí.

El pasado está de vuelta.

La esperanza.

Una promesa

de construir un nuevo reino de los cielos.

3

Y con las cenizas blancas

volveremos a crear el mundo.

Que no, que no nos cambien un futuro por otro.

Y si tristemente ha de ser así

salgamos volando y olvidemos entre los

silencios que el tiempo abraza.

De este lado de la frontera

apenas si camina nadie.

En los días de sol radiante

y con el mar sereno.

De este lado de la frontera.

Habilidades

Publicado el

3 noviembre, 2014

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