1. Breve historia sobre las aristocracias.

2. La democracia como un accidente. Mas allá del Marxismo y más allá aún del neoliberalismo (o del liberalismo, que es lo mismo para que nos vamos a engañar) .

Por teoría del arte deberíamos entender la manifestación explícita de la regulación y organización de un sistema de valores tanto éticos como estéticos asociados a la idea del hacer y su justificación. Aunque no lo parezca un sistema enmarcado por una teoría del arte tiene más relevancia de lo que nos podemos llegar a imaginar. Por ejemplo:

"Al principio fue el verbo" es una secuencia genética de la que deriva ni más ni menos que toda una cosmogonía de apertura que indica una forma de crear, de hacer y utilizar. En esta dimensión primitivamente obstinada y muy ciega se asienta el principio aristocrático de las clases sociales que consideran que la palabra tiene virtudes mágicas por lo que la mano no tiene fundamento, es indigna. Dios no creó el universo con sus manos sino con su palabra. Pero claro, dios tampoco cultiva los campos con sus manos, por lo que los sacerdotes y las castas sagradas de la aristocracia tenían que usar esclavos que eran los que se manchaban las suyas, imagen ésta muy poco celestial y civilizada.

Luego vino la creación del segundo universo ( welcome my son, welcome to the machine ) que nos decía que todo ser humano tiene derecho a la cultura y a su pleno desarollo individual como símbolo de máquinas perfectas que somos. No es cierto, pues era la burguesía con ínfulas de aristrocracia la que nos educaba para trabajar como mano de obra (en su tiempo barata) en el nuevo cosmos. Pero todo universo tiene su angel caido. Nos enseñaron democracia y nos lo hemos creido y ahora que conocemos la forma de acceder a los secretos de la creación va a ser dificil volver a ese viejo mundo, que agoniza, como dijo Miguel Delibes.

La estética actual que aún arrastra la de ese viejo mundo (¿paradójico verdad?) es la estética de que todo el mundo tiene derecho a ser aristócrata, lo que quiere decir:

Que nadie quiere mancharse las manos y que la belleza se mide por el lujo de las posesiones. Hoy en día es muy dificil reconocer a un verdadero aristócrata, que lástima ¿no? Pero no importa hoy en día las cosas se pueden hacer con otros sentidos, con otra voluntad creativa. Experimentar la ternura de hacer algo útil (para los otros) por el mero placer de hacerlo mientras llenas tu tiempo.

Acebuch. Abril 2010

Teoría del arte. Al final será la ternura.
Acebuch.