A - No importa porque para la revolución que deberíamos tener pronto, tampoco haría falta internet. El trabajo es para ganar dinero y el arte (ahora justo en estos momentos, puede que como nunca lo había sido hasta ahora) es para vivirlo y llevar al individuo a la comprensión de sí mismo. Eso debería descargar la tensión de los Estados por contener a los millones de seres humanos que necesitan protección. Un oficio más un arte de vivir. El oficio perfecto se funden en Hesíodo, Campesino y poeta no Poeta y campesino
La democratización del arte debería ser tal que ya no harían falta los artistas. Solo el artesano y el creador unidos en uno.
C - Cada ser, como cada célula en un organismo, nace con unos dones. Sería absurdo hacer trabajar como célula muscular a una neurona. Es por ello que el artista puede y debe vivir de su propio arte, desarrollando así el don con el nació. Que el campesino sea poeta o el poeta, campesino, no es sino una de las muchas posibilidades de expresión de la misma ecuación. A Hesíodo puede que le sirviera (él debería decirlo), y, además, ser cierto y no la aceptación forzosa de un sino mediante la anuencia falaz; pero no tiene por qué servirles a los demás. Cada cual es un mundo en sí mismo. No me quiero ni imaginar a Leonardo, Rafale o Miguel Ángel, pongo por caso, si hubiera tendido que trabajar como alabarderos y pintar en sus ratos libres.
A - Claro, y siguiendo la analogía de Hesíodo al otro lado tendríamos a Homero. No se trata solo de eso, por supuesto que el artista tiene que vivir, pero internet también está cambiando eso. ¿Para que sirve ser artista? Desde la plástica, y es la mejor mirada que practico, el arte se ha atomizado tanto que ya es muy dificil reconocer a los genios, a los grandes elegidos. Pero arte, necesita el artista y el que no lo es.
C - Los genios -tal vez, con alguna excepción y siempre según criterios- han sido los que han definido el sistema imperante. Genio es aquél que a uno le sirve o le engrandece, mostrándole aspectos o puntos de vista sublimes, a su entender.
Para que el artista dé fruto (como en cualquier otra disciplina de la acción humana), es necesaria la experiencia, la maestría, y ésta sólo se consigue con una ejercitación continuada. Quien trabaja como herrero o minero, difícilmente podrá, aunque lo quiera, ser pintor, pues que su oficio le resta la habilidad de trabajo meticuloso, por más que en su mente o en su alma así lo conciba. Imposible que pueda llegar a los demás y hacerles partícipes de su visión, a causa de su trabajo.
A - Si así es, o así lo creo yo también. Y es ahí donde reside la gran revolución posible-imposible, para crear hace falta tiempo, dedicar tiempo. Luego si se quiere dedicar una parte de vida o costruir vida, hace falta tiempo. A lo que los dioses no están muy dispuestos a dar. A los clubs olímpicos no les gusta que el circo desaparezca. Un buen herrero en el sentido perdido de la palabra reune todas los rituales de iniciación como son la voluntad en adquirir conocimiento tácito que se adquiere con un trabajo continuado, para adquirir experiencia y maestría reconociendo al error como mecanismo de conocimiento, el arte de explorar las capacidades implícitas en cada oficio, allí donde todavía resistan y como espejo de la vida. Ya nunca sabremos si los artesanos lo hubieran conseguido o no.
C - Me parece muy oportuna tu apreciación, y la considero ciertamene válida en el sentido esotérico; pero considera que el tiempo no es sino el flujo de información que recibimos, y comprenderás que, desde mi punto de vista, esa revolución es perfectamente válida por Internet, donde la tienes toda, así la buena como la mala, y tan concentrada como desees. Un anciano puede morir a muy avanzada edad y haber absorvido muy poca información, con lo que su edad será particularmente corta, y, al revés, un joven puede morir con mucha información absorvida, con lo que se convierte en un alma vieja.
Respecto de la metáfora del herrero que te hacía, más y mejor pensaba en el cuadro de Durero "Las Manos", que son de su hermano, el cual se sacrificó trabajando para que él pudiera convertise en el genio que fue. Los dos eran grandes pintores en sus años más jóvenes, pero echaron a suertes quién iría a estudiar pintura y le correspondió a quien hoy cnocemos como Durero. Fue su puesta en práctica de su talento y su maestría lo que convirtió en el genio que logró ser, y eso representó una revolución para las técnicas artísticas de su tiempo. Su homenaje a su hermano, que lo hizo posible (dualidad trabajo-poesía, en tus palabras), fue ese cuadro "Las Manos".
A - Bien, el tiempo es como una moneda de dos caras (o más).
Un tiempo de dolor lineal de incertidumbres y otro suspendido, interno. Trabajo-poesía, poesía-trabajo, todos los caminos conducen a Roma.
