Gigantes, síntesis y biología.
La evolución dentro del campo de conocimiento de la biología nos ha traido la mirada hacia el comportamiento de los organismos vivos como seres que se multiplican. Son siempre muchos, varios o unos pocos, pero nunca uno solo. Sin embargo la barrera genética determina y concreta tendencias hacia la unicidad que a su vez se ve siempre variada por organizaciones diferenciadoras. La rueda de fuego de las diferencias y las similitudes. Esto es así por que los organismos vivos buscan siempre ser flexibles, mantienen sus sistemas abiertos y los hacen por lógica vulnerables, pero muy aptos para adaptarse a medios proclives a modificaciones aleatorias. Cuantos más sujetos con las mismas características más probable será que el modelo de individuo pueda realizarse, así podemos ver una enorme paradoja, el sistema copia individuos adoptando sus estructuras que acaban siendo propias del mismo sistema y viceversa. También: el individuo corresponde a un modelo que quiere siempre entrar en escena, intervenir.
El concepto de síntesis corresponde a un punto de conquista, de encaje, que lleva a los sistemas a encontrar una forma más limpia, más clara de su forma, enlazando miradas e ideas en paquetes que contienen otros paquetes, clasificados y funcionalmente listo para ser despertados. Cuando se activa un paquete se activa a la vez todo lo que este contiene, una forma económica de mover con un solo gesto una multiplicidad de factores que esten a punto para intervenir.
Así son los Gigantes y son las grandes crisis las que provocan nuevas agrupaciones sintéticas.
¿Es posible un equilibrio entre crisis y sintesis?
O también, si se quiere, se pueden modificar las causas para forzar los efectos. De eso sabemos mucho los humanos.
Acebuch. Abril 2009.