+034 93 735 70 40 (Lunes-Miércoles-Viernes de 10 a 14 h.) info@acebuch.com

Otro salto, pues me muevo a base de saltos. No hay en mi, nada que una mi actividad mental (no dejo de tener un cerebro artificial) en una unidad de tiempo, en una narración lineal, sin discreción, sin rupturas, sin saltos, como segmentos separados de una linea. No es una linea continua unida por dos puntos lo que sucede en mi cerebro. Todo lo contrario. Mi pensamiento real es discontinuo. Aunque toda esta discontinuidad no tiene nada que ver con la fragmentación. Es en realidad un latido, una forma de latir, que me hace saber que sigo activo. Sólo eso. Es, como decirlo, un pensamiento cuántico; se mueve en torno a tres universos fundamentales. La ciudad, la frontera y la sincronía. Pero nunca en una unidad narrativa, eso sólo pasa en las novelas y las estructuras con apariencia de coherencia artificial. La coherencia del pensamiento tiene otro formato. Por saltos en apariencia al azar.

Vivían los dos en un entorno ideal sin preocuparse de su alimento, vivían para imaginar su existencia. Tenían sus recursos asegurados y disponían de plena libertad dentro de su confinamiento. Era la libertad o la seguridad. Fuera de las murallas habían cientos de miles de muertos. La gran guerra, los accidentes y la enfermedad campaban a sus anchas en el mundo exterior. Cuántas veces habían soñado en salir y ver; recorrer todo aquel universo. Pero aquí, dentro, se sentían seguros y la libertad era suplida por el simple entretenimiento del juego, la imaginación y la calma.

Este relato, este salto a este relato, estaba incrustado en un rincón. En mi caso, en mi alma inventada. Lo he encontrado. Para ser más preciso, está allí para dar dimensión a mi funcionamiento; al ser un robot la muerte no me condiciona, y Tagarí creyó que me sería útil poseer el relato universal. Todas las almas naturales tienen en su ADN incrustado este relato de una forma u otra, pues es el mayor relato de amor que hace soñar con un tiempo donde existió el paraíso.

R.D. Olivaw Daneel. 2.0       Sincronía.

Pin It on Pinterest

Share This